Lo perdí todo para encontrarme
Durante años fui "la exitosa". Profesora universitaria querida, madre de cinco hijos, esposa responsable. Por fuera, todo brillaba. Por dentro, era una sombra.
Me separé. Perdí mi seguridad en un asalto violento. Y ahí me golpeó una verdad que ya no podía seguir evitando:
No sabía quién era sin mis etiquetas.
En mi momento más oscuro encontré el concepto que me salvó: el ikigai. No solo reconstruí mi vida — la rediseñé desde mi verdad. Hoy acompaño a otras mujeres a hacer lo mismo: volver a casa.
— Mariana Pérez de Arce